SURREAL
Una hoja blanca es el abismo más profundo en el que podemos echarnos. Una hoja
blanca es como la noche más oscura, se puede llenar de fantasmas o de sueños. Y
también el sueño más dulce está hecho de nada, al despertar queda sólo un
recuerdo, la sensación de una emoción, nada más. Y también la pesadilla peor
está hecha de fantasmas quien, con la primera luz, desvanecen. Así que la hoja
blanca se va a llenar del recuerdo de emociones o de la esperanza de vida…
esta hoja que está aquí, muda, en silencio, esperando una palabra, la que hará
fluir otras palabras, hasta recubrir toda la hoja, y hacer advertir la mente y
el corazón más ligeros o más pesados. Echarse sin paracaídas y posarse ligeros,
como una hoja despegada de la rama que se hace acunar por el viento y, luego,
se posa bajo, así que las palabras acariciarán quien las lea y después vivirán
en él. El cuento de una vida, una poesía o una oda, un libro de historia o una
explicación científica. Alcanzan inconscientes y, a veces, se arraigan,
florecen, crecen. A veces, olvidadas, marchidan. Palabras sobre una hoja blanca
que no sabíamos deber escribir y que, después, hemos escrito. Sobre una vida
que no sabíamos como vivir pero que hemos vivido. La primera hoja blanca, la
recibimos como regalo, y luego, hoja sobre hoja, se escribe todo. Como se
escribiría una obra maestra. Una obra única e irrepetible. Y así, los días y
las sazones, el caliente verano y el frìo invierno, la lozana primavera y el
tranquilizante otoño, asì la ingenuidad de la niñez y la codicia de la
juventud, la adulta edad de la semina y la calma de la cosecha en la vejez. Y,
otra vez, otras hojas que tenemos que escribir o leer, también cuando llegue la
palabra ‘fin’, porque cada historia se liga a otra historia, hasta que harà aùn
una hoja blanca. Hasta que alguien se eche aùn en el abismo para ver, màs allà
de lo posible y de lo imaginable, como se construye un sueño, como se conquista
la noche màs oscura con el blanco deslumbrante de la hoja blanca de escribir.
Palabra sobre palabra, emociòn sobre emociòn, de dìas nunca iguales, de
pensamientos siempre diversos. De esta vida que quiero también cuando me hace
mal. De esto quiero llenar las hojas, del sonido maravilloso de una risa, de
las sonrisas de los amigos, de las caricias de los padres, del recuerdo de un
beso, del mar, del viento, del sol, de la ansiedad incosciente del primer dìa
de escuela, de la alegrìa melancòlica del ùltimo, de vosotros quien sois màs de
una palabra en esta hoja que ya no es blanca.